Había una vez una rata muy valiente e impulsva. Sus métodos en busca de lo que quería eran muy similares a los de las demás ratas, pero para la paloma era algo realmente asombroso. El ave se posó sobre la rama de un árbol a observar los movimientos del roedor. Sus plumas hicieron una buena recámara para así ver el espectáculo. Atenta, se acercó sin abrir las alas y sin sacarle los ojos de encima a aquel animal, que intentaba meterse a un bote de basura.
La rata estaba cansada, pero el hambre que atormentaba a sus tripas impulsaba los movimientos que requería para conseguir llegar al bote.... Pero cayó. La paloma se cagaba de la risa, y casi cae también. Muy ofendida, la cosa peluda le dijo que no subestimara ni se burlara de sus métodos que, por herencia de miles de años, las han mantenido vivas.
-No me río de tus métodos.- dijo la paloma escondiendo la risa. -Me río porque dentro del bote... no hay nada.-
La rata quedó confundida. Un bote debasura que no cointenía basura. -No puede ser- contestó con un gesto típico de la necedad. Mientras que la paloma seguía con su coro de carcajadas.
-Dejame que te diga una cosita, rata apestosa.-Aventó la emplumada. -Antes de meterte en la basura, fijate si hay algo para vos adentro. Porque casi te desnucás, y no tenías idea de que tu muerte hubiera sido en vano, desde cualquier punto de vista.-
La rata la miró y una sonrisa empezó a brotar de tu dentada boca.
-Quiero preguntarte algo, palomita estúpida. ¿Qué estás haciendo ahí?.- cuestionó la rata.
-Nada, en realidad, nada que te importe.- contestó altanera y sonriente.
-Yo que vos me iría volando rápido y lejos. Pero lo haría ahora.-
-¿Vos me vas a decir qué es lo que tengo que hacer? Pobre de vos. Yo sé bien lo que tengo que hacer, no necesito que un animal inferior, un aborto de la naturaleza, un animal que no sirve más que para asustar a las viejas me diga lo que tengo o me conviene hacer. ¿Qué te hace pensar que debería hacerte caso?-
-Porque el gato que está atrás tuyo tiene más ganas de comerte que de conversar.
De tu golpe, la paloma miró hacia atrás y antes de que se percatara de la situación, un gato casero, gordo y con dientes afilados arremetió en contra de ella tirándola al piso, desgarrando su cuello y derramando su sangre. La paloma murió, y la rata se escapó... por la alcantarilla.
¿Moraleja? Ingresá tu posibilidad.
3 comentarios:
Moraleja?...
Está difícil parece porque hace unos días que paso a ver si alguien se ánimo a decir algo y veo que no...
A mi me parece que el cuento tiene... por un lado una crítica a las clases sociales.. Habla tambien de discriminación y menoscabación de una persona a otra ...
Como lo etiquetaste vos...
Humanidad de mierda...
Gente que se cree superior, gente que se siente inferior... En fin una basura... Y despues de mi última entrada y tú comentario... Y toda esta historia de la rata y la paloma... Y los nazis... Y toda la basura esa me voy a dormir con una amargura que ni te cuento!!!
Jaja
en fin ahí ve contesté tú comentario en mi blog...
Ojalá nos encontremos un día de estos en facebook con mas tiempo para hablar... Y asi aprovecho de preguntarte porque cada vez que actualizas tú perfil cambias tú ubicación dentro de bs as... Jaja... Mera curiosidad!
y otra curiosidad... por que yo no salgo en los blogs que seguis???
mmmmmm.
ajajajja
no no no no ... yo salgo como blog que te siguen a vos... pero vos no me agregaste en los blog que seguis!!... se entiende?? en mi blog no sale tu foto.. porque vos no me agregate a mi .. jajajaja
que ganas de reclamar!! aajajaj.
joder!!
felices reyes!! juajaja
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