Si Dios hubiese dado la posibilidad a cada ser de ser lo que el ser quiera ser, yo habría sido el último en elegir, o quizás no, quizás me dieron publicidad sobre lo que soy, y me convencieron. Porque mi vida no es lo que yo esperaba: Me siento muy a gusto con el aspecto físico que tengo. Es más, me siento como un tigre. Pero es al pedo, porque no hago nada en todo el santo día. Duermo a la hora que quiero porque nadie me obliga a levantarme, ni a quedarme despierto. Como si hay algo para comer a la hora que tengo hambre, si hace frío me tiro a dormir en cualquier cama, y tengo horas de fiesta sexual por la noche con un par de vecinitas que viven igual que yo. Soy como un rey. Pero mientras no tengo sueño, y mientras que mis vecinitas no están disponibles, el mundo se transforma en una horrible piedra que no se aguanta. Me aburro casi todos los días, porque no quiero hacer nada, y tampoco tengo ganas de levantarme. Muchos me ven vagando por las calles, pero eso es mentira, porque yo me quedo en mi casa y salgo solo para estirar las piernas, así que ¿Dónde me habrán visto? A veces me tiro a dormir en el pasto, a veces no puedo porque hay hormigas. No puedo dormir boca arriba por mi espalda, no está diseñada para eso, así que no puedo contemplar las estrellas, y cosas así, además, cuando hay estrellas es de noche, y yo a la noche tengo mis citas ideales. Pero si hay algo que no me gusta de todo esto son los perros, porque soy un gato, y los odio tanto como ellos a mí.
Manoseado por Mustapha Ibrahim
Yo soy todo esto:
- El Rey De Los Hotros
- Creo que me tomo demasiado en serio lo subjetivo. Y mis objetivos son tan irreales, que parecen subjetivos.
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jueves, 9 de septiembre de 2010
martes, 1 de septiembre de 2009
El Miedo Me Detiene
No había por qué abstenerme a tal jolgorio. Había sido una de esas oportunidades en que lo que más importa no es lo que uno piensa sino lo que uno haga, como en la mayoría de las ocaciones. Y ahora, yo pensé demasiado.... y no hice nada. Tomaba todo con fuerza, presionaba su nombre con mis dientes y me llevaba la bronca por tener esta maldita costumbre. Dejé que el aire que respiraba se llevara toda la ira que sentía por mí mismo. Me fui, y dejé todo eso atrás, porque no tenía el valor suficiente para enfrentar la situación. Que si vamos al caso, no era tan dificil de acercarme para hacer lo que tenía que hacer sin miedos a un fracaso sublime. Solo tenía que ir... y cagar.
Darío Sosa
Darío Sosa
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jueves, 11 de junio de 2009
A LOS OCHO AÑOS...
Martes 8 de agosto de 2006
A los ocho años el día duraba bastante y me deprimía cuando llegaba el atardecer. Hoy, a los 80, me dura poco, se hace largo cuando hay ansiedad por ver a alguien o hacer algo. Y el atardecer me preocupa. A los ocho años me gustaba que la gente me dijera que estaba grande, que crecía como juncos. Hoy ya no crezco, solo me deterioro, pero igual me dicen que crezco como juncos, pero por maleza.A los ocho años el día de mi cumpleaños lo esperaba como si viniera el Mesías, y me gustaba ver que todos eran llamados por mi atención. Hoy mi cumpleaños me deprime igual que Navidad y Año Nuevo, y un FELIZ CUMPLEAÑOS A LAS 4 DE LA TARDE no es muy lindo cuando llevás 8 horas de verlos.A los ocho años no entendía por qué mi mamá miraba para arriba y reclamaba mientras lloraba. Hoy entiendo que ese que recibía los reclamos era Dios, y que gracias a él mi mamá ya no se movía por sí misma, sino por su creencia.A los ocho años me sentía muy mal cuando mi papá volvía de trabajar con cara de deprimido. Hoy sé que no tuvo la culpa de que mi mamá se enamorara de Dios más que de él. A los ocho años mi estado de ánimo cambiaba constantemente dependiendo de mis fracasos y glorias. Hoy estoy deprimido, y si estoy contento es porque me olvidé de por qué estaba triste.A los ocho años tenía muchos amigos, y quería tener más, porque con ellos me divertía y jugaba un montón. Cuando empecé a querer y necesitar de ellos fueron desapareciendo por sus cosas de la vida. Yo jamás me moví, porque esperaba que ellos me llamaran. Hoy son dos o tres los que llaman, y no dicen nada. Yo llamé, pero no había nadie en casa.A los ocho años me reía de la gente con defectos físicos, como muchos de mis amigos. Hoy, muchos de esos amigos se rien de mis defectos físicos.A los ocho años quería ser grande para poder hacer las cosas que los grandes no me dejaban hacer de chico. Hoy quiero ser chico porque muchos grandes se comportan mal conmigo, porque también soy grande. A los ocho años quería ser como mi papá. Hoy deseo que mi papá sea como yo, solo para no tener esos choques pelotudos, de dos pelotudos.A los ocho años me gustaba escuchar música y hacer la mímica frente al espejo, con los grupos de cumbia que más me gustaban. Hoy me escucho música frente al espejo, y me di cuenta de que ese que está actuando del otro lado, el del reflejo, nunca va a poder hacer las cosas que yo hago. A los ocho años quería amar a una mujer más que a mi mamá. Hoy veo que alguien podría amarme, pero no más que mi mamá. A los ocho años quería vivir. Hoy quiero volver a vivir.
Dedicado a CPQ, Laura, Marisol y a alguien que no puedo nombrar.
© Copyright 2006. Todos los derechos reservados.
Manoseado por Mustapha Ibrahim
A los ocho años el día duraba bastante y me deprimía cuando llegaba el atardecer. Hoy, a los 80, me dura poco, se hace largo cuando hay ansiedad por ver a alguien o hacer algo. Y el atardecer me preocupa. A los ocho años me gustaba que la gente me dijera que estaba grande, que crecía como juncos. Hoy ya no crezco, solo me deterioro, pero igual me dicen que crezco como juncos, pero por maleza.A los ocho años el día de mi cumpleaños lo esperaba como si viniera el Mesías, y me gustaba ver que todos eran llamados por mi atención. Hoy mi cumpleaños me deprime igual que Navidad y Año Nuevo, y un FELIZ CUMPLEAÑOS A LAS 4 DE LA TARDE no es muy lindo cuando llevás 8 horas de verlos.A los ocho años no entendía por qué mi mamá miraba para arriba y reclamaba mientras lloraba. Hoy entiendo que ese que recibía los reclamos era Dios, y que gracias a él mi mamá ya no se movía por sí misma, sino por su creencia.A los ocho años me sentía muy mal cuando mi papá volvía de trabajar con cara de deprimido. Hoy sé que no tuvo la culpa de que mi mamá se enamorara de Dios más que de él. A los ocho años mi estado de ánimo cambiaba constantemente dependiendo de mis fracasos y glorias. Hoy estoy deprimido, y si estoy contento es porque me olvidé de por qué estaba triste.A los ocho años tenía muchos amigos, y quería tener más, porque con ellos me divertía y jugaba un montón. Cuando empecé a querer y necesitar de ellos fueron desapareciendo por sus cosas de la vida. Yo jamás me moví, porque esperaba que ellos me llamaran. Hoy son dos o tres los que llaman, y no dicen nada. Yo llamé, pero no había nadie en casa.A los ocho años me reía de la gente con defectos físicos, como muchos de mis amigos. Hoy, muchos de esos amigos se rien de mis defectos físicos.A los ocho años quería ser grande para poder hacer las cosas que los grandes no me dejaban hacer de chico. Hoy quiero ser chico porque muchos grandes se comportan mal conmigo, porque también soy grande. A los ocho años quería ser como mi papá. Hoy deseo que mi papá sea como yo, solo para no tener esos choques pelotudos, de dos pelotudos.A los ocho años me gustaba escuchar música y hacer la mímica frente al espejo, con los grupos de cumbia que más me gustaban. Hoy me escucho música frente al espejo, y me di cuenta de que ese que está actuando del otro lado, el del reflejo, nunca va a poder hacer las cosas que yo hago. A los ocho años quería amar a una mujer más que a mi mamá. Hoy veo que alguien podría amarme, pero no más que mi mamá. A los ocho años quería vivir. Hoy quiero volver a vivir.
Dedicado a CPQ, Laura, Marisol y a alguien que no puedo nombrar.
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HUMANIDAD DE MIERDA,
Mis Ojos te Dicen
viernes, 6 de marzo de 2009
Ensayo excesivamente fresco....
Siempre creí que podía llorar, contar hasta diez y olvidarme por un tiempo el motivo de mi llanto. O bien, que podía estar enojado, respirar profundo y relajar mi seño, sacando ese enojo sin manifestarlo. Hay muchas cosas que aprendí antes de lograr esto. Por alguna razón, ya no puedo enojarme tan facilmente, y llorar me cuesta. Pero una vez que mi bronca se sale de control, o que la primera lágrima cae, es dificil volver a retomar las riendas. Hay que cruzar los métodos, respirando para retraer las lágrimas, y contando hasta diez para evitar destrozos.
Creo que las cosas son mucho más físicas y mecánicas que lo que se cree. Y de no ser así, creo que psicológicamente podemos hacerlo funcionar.
Creo que las cosas son mucho más físicas y mecánicas que lo que se cree. Y de no ser así, creo que psicológicamente podemos hacerlo funcionar.
lunes, 17 de noviembre de 2008
AUNQUE TENGA GANAS... (26-11-07)
Anque tenga ganas de vivir sé que algún día voy a ceder.Aunque tenga ganas de morir, matarme sería matar más personas que yo.Aunque tenga ganas de amar, nadie va a tener coraje de evitarlo.Si tuviera ganas de irme, simplemente lo haría si viviera del aire.Si tuviera ganas de caminar lo haría sin avisarle a nadie.Si tuviera ganas de detenerme, lo haría pero definitivamente, no importa quién muera comigo.Hoy tengo ganas de verte, y no puedo por tus juegos.Hoy tengo ganas de mimarte, y si lo lograra no sería lo mismo que imaginarlo.Hoy tengo ganas de nunca volver a casa, pero me encantaría volver si vos no podés quedarte conmigo.Tres de cada una, se forman frases que pueden sonar del todo vacías.Tres de cada una hacen lo que yo llamo verdad.Tres de cada una muestran algo de lo que no quiero decirte.Y ahora sí que no puedo volver sin dejar de quedarme. Ya me uní al grupo, me mimeticé con los borrachos de Plaza Flores. Ya estoy haciandome de piedra en posición de AHÍ VIENE EL ALBA. Sinceramente, ya estoy cansandome de esperarte. Y no quero volver a casa, de todos modos. En casa me esperan las cosas que sienmpre evité, porque los recuerdos se pegan a esas cosas y me dejan a la vista lo que no quiero recordar. No voy a llorar, porque cada vez que lloro ese motivo por el cual mi llanto deja de existir, desaparece. Y yo estoy llorando porque quiero que aparezcas. Bueno...sí, estoy llorando, pero no se lo digas a nadie, porque ya todos lo saben.Aunque no parezca, mi forma de amar es enorme. Solo que cuando me sobrepaso de este amor, simplemente no se nota, como esconder un árbol entre muchas árboles. Dejame pensar qué no puedo hacer para quedarme sin pensar. Y así....deshacerme de todo lo que no puede hacerme volver a casa.
Te amo, y nunca me voy a olvidar de cuanto.
Te amo, y nunca me voy a olvidar de cuanto.
sábado, 13 de septiembre de 2008
Mala Obsesión...
Si siempre que dije estar enamorado me equivoqué. ¿Cómo saber si lo estoy ahora?
En sí, no me convence la existencia de algún "amor perfecto", que acepta todos los aspectos de la otra persona. Conozco a alguien, la cual me agrada, y puedo, en cierto tiempo, confirmar un sentimiento de amor por esa persona. Pero pasado otro tiempo, termino de conocer a la persona, y pongo en seria duda aquella afirmación. "Nadie termina de conocer al otro", y por ende, nunca podría decir "Estoy Enamorado", sino "Estuve Enamorado Todo Este Tiempo". A medida que pasa el tiempo, atravieso situaciones que nunca las había pasado con ella ni con nadie, y no me gusta su forma de actuar, o a ella no le gusta como reacciono. Hay muchas cosas que pondrían a prueba mi condición de enamorado, y podría deshacerla. Un ejemplo recurrente: Los celos. Soy celoso y no me gusta que lo sean. Ahí hay un posible estallido.
Por otro lado, nadie me dice que en este mundo y en esta época está la persona creada para mí. Ni tampoco eso del "Amor A Primera Vista". Me gustaron muchas mujeres en mi vida, y a comparación, estuve con pocas. Me gusta la primera vez y después de idas y vueltas resulta que fue AMOR A PRIMERA VISTA. Simplemente se gustaron y después se conocieron.
Conocer a la persona es un tema muy amplio, porque CONOCER tiene un significado muy amplio. Pero por otro lado, la mejor visión de esto es que..."HAY QUE VIVIR EL AHORA". "Me siento bien con vos, y además me gustás, y la verdad es que estoy enamorado". ¿Qué importa si mañana se vuelve loca? Me gusta hoy. La idea de enamorarse hoy es "Vivir el ahora pensando en el futuro, con parámetros del pasado, PERO SE TRATA DE VIVIR EL AHORA. No puedo estar pensando tanto en cómo me voy a sentir mañana. Importa porque es mi futuro, pero que no me distraiga del ahora. En otro caso, jamás sería feliz con nadie. Mejor enamorarse hoy a pesar de lo que será mañana y no debido a eso.
Pero sigo acá. Todavía no dije nada como para que ella sepa algo de lo que pasa por mi cabeza o mi corazón. Puede ser que pase más por la cabeza, como una obsesión, y no por el corazón, como el amor. Pensar puede servir de algo. Darme a mi mismo los pro y los contra de lo que estoy queriendo con ella. Pero...¿Y si yo quiero estar enamorado? ¿Si no quiero que sea una obsesión? ¿Cómo abrir los ojos de ese "subconciente enamorado con nada"? Y más importante aún ¿Cómo deducir cuál de los dos tiene razón de lo que me pasa? Mi mente o mi corazón quieren lo mejor para mí, y uno de los dos se equivoca.
Yo creo que la forma infalible para decidir esto es la cura de ese sentimiento que se llama amor o esa sensación que se llama obsesión. Y esta cura es la decepción.
Ya estoy muy enamorado (u obsesionado) y algo pasa, algo que me tira el amor a la más profunda de las mierdas y lo deja morir. Algo que vi, escuche o sé de ella, que me hace ver que las cosas no son como son. Que quizás...realmente estaba enamorado, pero ahora no importa porque con aquello se opacó demasiado. O talvez, talvez sin saber estaba descubriendo un poco de honestidad en el fondo de mi corazón para mí mismo que me decía que yo la pasaba bien con ella porque quise estar bien, y no lo estaba. Algo por lo cual no tengo palabras para explicarlo, que deshace mi dilema en una tercera opción, la real.
Resumido el tema, la decepción es mi única cura a todo lo que puedo llegar a sentir por vos.
Y a modo de favor: NO ME DECEPCIONES. No quiero curarme.
En sí, no me convence la existencia de algún "amor perfecto", que acepta todos los aspectos de la otra persona. Conozco a alguien, la cual me agrada, y puedo, en cierto tiempo, confirmar un sentimiento de amor por esa persona. Pero pasado otro tiempo, termino de conocer a la persona, y pongo en seria duda aquella afirmación. "Nadie termina de conocer al otro", y por ende, nunca podría decir "Estoy Enamorado", sino "Estuve Enamorado Todo Este Tiempo". A medida que pasa el tiempo, atravieso situaciones que nunca las había pasado con ella ni con nadie, y no me gusta su forma de actuar, o a ella no le gusta como reacciono. Hay muchas cosas que pondrían a prueba mi condición de enamorado, y podría deshacerla. Un ejemplo recurrente: Los celos. Soy celoso y no me gusta que lo sean. Ahí hay un posible estallido.
Por otro lado, nadie me dice que en este mundo y en esta época está la persona creada para mí. Ni tampoco eso del "Amor A Primera Vista". Me gustaron muchas mujeres en mi vida, y a comparación, estuve con pocas. Me gusta la primera vez y después de idas y vueltas resulta que fue AMOR A PRIMERA VISTA. Simplemente se gustaron y después se conocieron.
Conocer a la persona es un tema muy amplio, porque CONOCER tiene un significado muy amplio. Pero por otro lado, la mejor visión de esto es que..."HAY QUE VIVIR EL AHORA". "Me siento bien con vos, y además me gustás, y la verdad es que estoy enamorado". ¿Qué importa si mañana se vuelve loca? Me gusta hoy. La idea de enamorarse hoy es "Vivir el ahora pensando en el futuro, con parámetros del pasado, PERO SE TRATA DE VIVIR EL AHORA. No puedo estar pensando tanto en cómo me voy a sentir mañana. Importa porque es mi futuro, pero que no me distraiga del ahora. En otro caso, jamás sería feliz con nadie. Mejor enamorarse hoy a pesar de lo que será mañana y no debido a eso.
Pero sigo acá. Todavía no dije nada como para que ella sepa algo de lo que pasa por mi cabeza o mi corazón. Puede ser que pase más por la cabeza, como una obsesión, y no por el corazón, como el amor. Pensar puede servir de algo. Darme a mi mismo los pro y los contra de lo que estoy queriendo con ella. Pero...¿Y si yo quiero estar enamorado? ¿Si no quiero que sea una obsesión? ¿Cómo abrir los ojos de ese "subconciente enamorado con nada"? Y más importante aún ¿Cómo deducir cuál de los dos tiene razón de lo que me pasa? Mi mente o mi corazón quieren lo mejor para mí, y uno de los dos se equivoca.
Yo creo que la forma infalible para decidir esto es la cura de ese sentimiento que se llama amor o esa sensación que se llama obsesión. Y esta cura es la decepción.
Ya estoy muy enamorado (u obsesionado) y algo pasa, algo que me tira el amor a la más profunda de las mierdas y lo deja morir. Algo que vi, escuche o sé de ella, que me hace ver que las cosas no son como son. Que quizás...realmente estaba enamorado, pero ahora no importa porque con aquello se opacó demasiado. O talvez, talvez sin saber estaba descubriendo un poco de honestidad en el fondo de mi corazón para mí mismo que me decía que yo la pasaba bien con ella porque quise estar bien, y no lo estaba. Algo por lo cual no tengo palabras para explicarlo, que deshace mi dilema en una tercera opción, la real.
Resumido el tema, la decepción es mi única cura a todo lo que puedo llegar a sentir por vos.
Y a modo de favor: NO ME DECEPCIONES. No quiero curarme.
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